NUESTRA HISTORIA

NUESTROS INICIOS...

Según consta en los archivos de la Parroquia, la Hermandad del Santísimo Sacramento data, como poco, de 1642, año en el cual tenemos la primera constancia escrita de la existencia de la Hermandad.   Por tanto estamos hablando de la Hermandad más antigua de la Parroquia.   También era conocida antiguamente como la "Hermandad de las Ánimas".

En 1818, llega desde Granada la imagen del Santo Sepulcro, traida por unos fieles de la localidad.   La imagen pasó a formar parte de la Hermandad del Santísimo Sacramento, con lo que en 1819 empezó a procesionar por la localidad según referencia existente en el "Libro 2º de Inventarios de la Parroquia de la Encarnación".   Pasó entonces ha llamarse la Hermandad
"HERMANDAD DEL SANTISIMO SACRAMENTO Y SANTO ENTIERRO". 
  La Hermandad se dedica desde entonces  al culto y adoración de la Eucaristía, especialmente el Jueves y Viernes Santo, día éste último en el que procesiona la imagen del Santo Entierro actualmente.   También destaca que la Hermandad es la que realiza los cultos y procesiona el Corpus Christi.

PRIMEROS TIEMPOS...

Entre finales del siglo XIX y principios del XX se conoce la existencia de documentos en los que se refleja que el Miercoles Santo, de madrugada,se iniciaba la celebración del Santo Entierro.  

Según crónicas de la época, en la madrugada del Miércoles Santo, se sacaba la imagen del Sepulcro y se limpiaba su cuerpo con aceite traido del vecino pueblo de Padul, aceite encargado por el sacristán de la época.   Posteriormente se tendía la imagen del Señor Yacente sobre un manto negro, completándose la estampa con 4 hachones de cera que, al encenderse, daban la apariencia de un verdadero cadáver.   Posteriormente, la imagen se volvía a depositar en su Sepulcro.

Durante todo el Jueves Santo, se procedía al culto del Sepulcro.   La imagen permanecía acompañada por algunos fieles, mientras que otros fieles estaban encargados de ir pidiendo limosna por el pueblo.   A las 12:00 de la madrugada, ya el Viernes Santo, el Santo Sepulcro empezaba su culto en la calle.   Salía de la Iglesia de la Encarnación hacia el Barrio Hondillo (donde hacía estación de penitencia) y encaminándose hasta la Ermita de San Sebastián, donde estaba su "capilla ardiente".   Allí se dejaba ante el altar y algunos fieles se quedaban allí en solemne velatorio.

Mientras tanto, en la Iglesia de la Encarnación se montaban sobre unas andas a la Virgen de los Dolores y a San Juan.   Después de los oficios de la tarde y ambas imágenes hacían el camino para encontrarse con el Sepulcro en la Ermita de San Sebastián.   Una vez allí empezaba el Cortejo fúnebre.   Primero salía la Santa Cruz, con el lienzo entre sus brazos y clavada en unas angarillas y con todos los elementos de la pasión (látigos, cuerdas, clavos, martillos,...).   Después iba San Juan y la Virgen.   La Virgen era trasladada a un lado de la Ermita y era entonces cuando el Santo Sepulcro se unía al cortejo y empezaba el camino de regrero a la Iglesia de la Encarnación.

Como veremos posteriormente, la mayoría de éstas tradiciones se han perdido, pero algunas se han recuperado gracias al esfuerzo y tesón de algunas fieles de la hermandad.

EN LA ACTUALIDAD...

Hoy en día se ha perdido la adoración nocturna al Santo Sepulcro, pero sin embargo, la tradición de que acompañen a la imagen los elementos de la pasión portados por hebreas sí que se ha recuperado y es seña de ésta hermandad.

La Hermandad procesiona hoy en día exclusivamente en el Viernes Santo y acompañada por la imagen de la Virgen de los Dolores (de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y Soledad).   El cortejo trancurre en riguroso silencio, róto únicamente por el sonar de unos tambores.   El orden de la procesión es el siguiente:
  • Estandarte de la Hermandad del Santo Sepulcro.
  • Estandartes del resto de Hermandades y Cofradías de la Parroquia (sin distinción de que sean de Pasión o de Gloria).
  • Seguidamente acompañan las Hebreas, con los objetos propios de la Pasión.
  • Unos niños vestidos de romanos acompañan también al cortejo.
  • Delante del Santo Sepulcro se sitúan las Tres Marías.
  • Paso del Santo Sepulcro.
Después de todo éste cortejo, se sitúa la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, cerrando el cortejo.

El recorrido de la Hermandad sigue siendo el mismo de la antiguedad (salida de la Iglesia de la Encarnación, Barrio Hondillo, regreso hacia la Iglesia de la Encarnación. 

EL SANTO SEPULCRO Y LA HERMANDAD...

La imagen del Cristo Yacente es de procedencia desconocida y datada en 1818, pero sobre todo llama la atención el material del que está realizado.   Dicho material es  la "pulpa de caña".   Además posee rasgos indígenas, tiene un peso de 8 Kg. y tiene un color oscuro de piel.   Otros rasgo distintivo de la imagen es que tiene sólo una oreja.   Todos éstos rasgos diferenciadores han sido objeto de diversos estudios por parte de los historiadores.

El hecho de su composición singular, la antiguedad de la imagen y, por que no, la mala manipulación y la dejadez, hizo que la imagen estuviera muy deteriorada, deterioro que llegó a ser muy visible a simple vista.   Así en 2007 se llevó a cabo una importante restauración de la imagen.

Como curiosidad, saber que en la cabeza del Cristo tenía unos agujeros donde se insertaban las potencias, agujeros que durante años estuvieron tapados por una peluca.   Durante la restauración se descubrieron esos agujeros, pero también unos trozos de papel escritos a mano.   También se arregló el tronco, los brazos y las piernas, diversas manchas y restos de cera.   También se encontraron (y arreglaron) dos agujeros presentes en la espalda de la Imagen.   Se supone que éstos agujeros, de los que salían dos cuerdas) eran para atar la imagen a algún sitio, pero ésta práctica también dejó muchas secuelas en la imagen.


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